Estos días anda circulando por la red social tuenti un evento en el que aparece un corto llamado “Chicken ala carte” que en 2006 gano en el Festival Internacional de cine de Berlin el primer premio en un concurso cuyo tema era “los alimentos, el gusto y el hambre”. La acción del corto transcurre en algún país asiático y muestra como unas chicas van a una conocida cadena de restaurantes de comida rápida y piden un plato de pollo con arroz, pero hartas de comer se dejan más de la mitad en el plato. A continuación aparece un hombre con una bicicleta que lleva incorporado un carrito con un cubo de basura, este entra por la puerta de atrás del restaurante y va separando las sobras del pollo del restaurante que más carne tienen y las guarda en el cubo. Después el hombre se lleva estas sobras a su barrio, un barrio pobre y marginal, y con estas da de comer a varios niños y a su familia.
No es mi intención analizar las causas por las cuales conviven en una misma ciudad la abundancia y la miseria, ni voy a soltar el rollo de que pobrecitos niños, ni de la diferencia entre los edificios de la parte rica de la ciudad y los del barrio pobre, ni de las ropas que visten unos u otros, esto es por todos conocido y podemos verlo a diario en cualquier ciudad de cualquier parte del mundo, estamos tan acostumbrados a verlo con tal indiferencia que deberíamos avergonzarnos.
Realmente lo que a mi me llamo poderosamente la atención es la felicidad y alegría de los niños que recibían al hombre con el cubo de basura lleno de suculentos trozos se pollo, ellos pueden estar en la miseria pero no son miserables.
Me sorprendió como una familia pobre disfrutaba de una cena todos juntos, mientras que nosotros, los que nos consideramos ricos ni siquiera pasamos ese momento del día junto a nuestros seres queridos, y en el caso de hacerlo, será idiotizados viendo la televisión, en la que nos ofrecerán alguna serie o reality show donde idiotas viven una vida ficticia o nos bombardearan con anuncios con los que engatusarnos para comprar mierda que no necesitamos.
Por otra parte los comentarios del evento en tuenti eran la mayoría del tipo “uy que pena”, nadie se fijaba en que a pesar de todas las dificultades, esa gente sabe disfrutar de su vida, por muy cuesta arriba que se le pongan las cosas, ni nadie observaba que de una manera u otra son cómplices de esa situación.
En un futuro los niños del barrio pobre recordaran con una sonrisa en la cara el momento en le que el hombre de la bicicleta aparecía todos los días para traerles comida y se acordaran como la disfrutaban junto a sus amigos, esos niños aprenderán a disfrutar el momento, porque es lo único que tienen, porque futuro nunca tuvieron.
Nosotros no apreciamos lo que tenemos, es mas lo despreciamos sin más, y vivimos en una carrera perpetua por tener más, por ser más, por compararnos con los demás. Cultivamos el egoísmo, la envidia y la avaricia, y eso es lo que recogeremos.
Manu Kapitan
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Genial la entrada... me a recordado poderosamente a un corte brasileño muy duro, no soy muy de montar eventos en el tuenti, pero ese video me impacto tanto que igual creo alguno... el corto se llama "la ciudad de las flores" y lo deje puesto en el foro pensamientos de un anarquista, no se si lo abras visto, pero es como este del que comentas, pero mucho mas crudo y presentado de una forma peculiar.
ResponderEliminarUn saludo!